Crítica: La sugestión estética

  • Autor:
  • Fecha: 19/11/2003

Carlos Torres ha volcado su vocación por una cocina con sensibilidad en esta antigua casa de comidas convertida en restaurante posmoderno.

La buena vida
  • Tipo de cocina: Creativa
  • Especialidad: Setas y atún rojo
  • Dirección: Conde de Xiquena, 8. Madrid
  • Teléfono: 91 531 31 49

+ info

Llamamos moda a una especie de complacencia con la estética ambiental que caracteriza un periodo y, de un tiempo a esta parte, hay una disposición emocional creciente hacia los espacios casuales al servicio de la gastronomía. El concepto escénico del restorán casero, burgués o relamido ha evolucionado en algunos distritos hacia el desenfado espacial del loft, como si las necesidades físicas y anímicas del cliente fueran cada vez menos convencionales.

La modalidad prospera y su mimetismo no es local, sino universal. La Buena Vida podría estar situado en la vitalidad destartalada y rediseñada del Greenwich Village neoyorkino y su encanto inicial reside en la autenticidad de su minimalismo, ese concepto tan falseado, que es pariente de los objetos cotidianos y del monocromatismo, más que de los huecos grandes.

Elisa Rodríguez y Carlos Torres, que proceden de la actividad financiera (lo que sugiere otra tendencia curiosa) fueron animados por los inolvidables Arturo y Stephane, de la Gastroteca de Chueca, a reconvertir una vieja casa de comidas de los años 40 en un restorán posmoderno. Hurgando en sus dependencias recuperaron columnas metálicas y muros poderosos, integraron una barra que es una pieza escultórica singular, y convocaron pintores de vanguardia, ajenos a los circuitos de galerías, para que celebraran allí sus exposiciones.

Pero poco más que un recinto de sensaciones ambientales sería, si no hubieran concebido una oferta gastronómica consecuente, donde Carlos ha volcado su vocación nueva por una cocina con sensibilidad y producto en la que oficia en compañía de José Luis, cocinero de raza zambullido sucesivamente en las cocinas del Cenador de Salvador, Moonsoom y Il Gusto. Desde el simple aperitivo de untar con tapenade, pulpa de tomate y aceite balear, la cocina de La Buena Vida anuncia esmero y manjar selecto, sustentado en las entradas con un original tataki de ciervo, dos versiones del foie, hongos salteados, langostinos con leche de coco y cardamomo al gusto hindú, espárragos trigueros a la plancha con virutas de ibérico y quesos ahumados y de cabra fritos sobre cebolla confitada.

Las ensaladas gozan de especial predilección por su complejidad y aliño de vinagretas de miel y PX, entre las que destacan la de perdiz roja escabechada y la de cangrejos y changurro. Hay cada día un arroz y una pasta preparados con primicias del mercado, un magnífico solomillo de atún rojo y un suculento lomo de dorada salvaje, rape confitado, melosa carrillera ibérica y un tournedó de buey seguro de corte y punto.

Bodega

Hemos visto recientemente pocas cartas de vinos tan consecuentes con la dimensión del establecimiento y actualidad de los vinos. Rioja, Hermitage, Côtes-du-Rhone, Burdeos, Brunellos y Barberá, Somontano, Alsacia, Segre, Alicante, Priorato, Toro, Ribera, etc. seleccionados con criterio y ajustados de precio proporcionan una sugestiva oferta capaz de satisfacer, pese a lo escueto, al degustador más exigente.

Luis Cepeda

Ir al restaurante >

Ignacio Medina- 08/04/2011

Elisa Rodríguez y Carlos Torres celebran una década de La Buena Vida asentados sobre dos principios: la calidad y la temporalidad del producto.

Ignacio Medina- 25/01/2013

Carlos y Elisa son los autores de una carta fiel a los dictados de la temporada y en la que brillan las croquetas y la raya a la mantequilla negra.

Pedro Espinosa- 14/05/2015

Una cocina que, al ritmo de las estaciones, trabaja productos únicos con la dosis de técnica que requieren para cocinarlos.

Pedro Espinosa-

Calidad del producto, acierto y sensibilidad en su interpretación, cariño por el vino... este restaurante es un lugar al que regresar.

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.