Crítica: Charlotte Gainsbourg saca a relucir todo su talento en medio de una catarsis familiar extremadamente convencional

  • Autor: Roberto Piorno
  • Fecha:
El árbol

Lo mejor:
Charlotte Gainsbourg

Lo peor:
Sus metáforas de brocha gorda

Valoración GDO


Valoración usuarios
  • Actualmente 3.5 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
3.4
5 votos

Gracias por tu valoración!

Ya has valorado esta página, sólo la puedes valorar una vez!

Tu valoración ha cambiado, gracias por contribuir!

  • Género: Drama
  • Fecha de estreno: 03/06/2011
  • Director: Julie Bertucelli
  • Actores: Charlotte Gainsbourg (Dawn), Morgana Davies (Simone), Marton Csokas (George), Aden Young (Peter), Penne Hackforth-Jones (Sra. Johnson), Gillian Jones (Vonnie)
  • Nacionalidad y año de producción: Australia, Francia, 2010
  • Calificación: Todos los públicos

+ info

La idea, más religiosa de lo que pueda aparentar en un principio, de la continuidad de la vida, de la trascendencia del espíritu, del alma en la Naturaleza, mediante la reencarnación de un padre ausente en el atávico tronco de una higuera colosal, sugiere augurios intensos, solemnes y con potencial lírico nada desdeñable.

El problema de El árbol es que se toma el pulso, se radiografía a las primeras de cambio exprimiendo, y desvelando todo su potencial, todas sus armas. Se ponga como se ponga Julie Bertuccelli, es decir, por más que remita a una dimensión animista/shintoista o sucedáneo y, en fin, por más ramalazos de espiritualismo exótico con que aliñe el guiso su película no esconde su decepcionante querencia por lo convencional.

El árbol narra e intenta matizar (con poco éxito) la catarsis colectiva de una familia hundida en el dolor por la trágica pérdida accidental del cabeza de la misma. La catarsis, claro, se hace querer mientras madre e hijos navegan por la vida a la deriva. Una deriva de manual, donde los argumentos de distinción brillan por su ausencia. En tanto en cuanto la reencarnación arbórea del difunto nos recuerda que las pretensiones del invento son nobles y profundas, pero la mayor parte del tiempo las miserias anímicas de los supervivientes son anodinas, previsibles y mecánicas.

Bertuccelli no sabe sacar partido a las ilimitadas posibilidades plásticas y expresivas del árido paisaje australiano, y su película avanza sugiriendo pretensiones que nunca se ven colmadas. El drama es predecible centímetro a centímetro y la puesta en escena demasiado lineal para tan altos y simbólicos propósitos. Las metáforas se filtran en bruto, sin pulir, luciendo elementales, toscas y rutinarias; Bertuccelli focaliza toda atención en sus personajes/actores y aunque la tragedia se despliega contenida, sin incómodos dejes sentimentales, sólo la heroica y a ratos desgarradora composición de Charlotte Gainsbourg (bien secundada por Marton Csokas) supera en El árbol el listón de la plana mediocridad

Ir a la película >

Por la situación actual, algunos eventos, salas y establecimientos pueden estar cancelados, cerrados o con restricciones de acceso y horario.