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Crítica: Carrera en línea recta

  • Autor: Ignacio Pablo Rico
  • Fecha:
100 metros

Lo mejor:
David Verdaguer y Bruno Bergonzini

Lo peor:
Es una película grisácea y clónica, carente de cualquier asomo de personalidad

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  • Género: Comedia dramática
  • Fecha de estreno: 04/11/2016
  • Director: Marcel Barrena
  • Actores: Dani Rovira (Ramón), Karra Elejalde (Manolo), Alexandra Jiménez (Inma), Maria de Medeiros (Noelia), David Verdaguer (Mario), Clara Segura (Dra. Berta), Andrés Velencoso (Monitor)
  • Nacionalidad y año de producción: España, Portugal, 2016
  • Calificación: No recomendada menores de 12 años

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Con el afán de dar a conocer las particularidades de la esclerosis múltiple y la compleja lucha diaria a la que se ven abocados quienes la sufren, 100 metros, el nuevo largometraje de Marcel Barrena, cineasta sin créditos reseñables hasta ahora, se acoge a una estrategia típica en el mainstream español: la canibalización de modelos de éxito ajenos. Como en los casos de Invasor ( Daniel Calparsoro, 2012) o Los últimos días (Álex y David Pastor, 2013), ejemplos paradigmáticos de dicha solución industrial/creativa, 100 metros es una fotocopia deslucida de taquillazos como Intocable (Olivier Nakache y Eric Toledano, 2011), un ejercicio de mímesis carente de ambiciones formales o dramáticas.

 Nunca tan cruda como para herir sensibilidades (algo fundamental en toda producción que aspire a despertar conciencias), 100 metros hace gala de una llaneza expresiva que encuentra su correspondencia interpretativa en una Alexandra Jiménez reducida a nota a pie de página y un Dani Rovira indudablemente esforzado, pero en tierra de nadie entre la solemnidad impostada y su acostumbrado gracejo. La impotencia y vulgaridad de las imágenes que animan 100 metros queda patente con especial fuerza en su clímax: el verdadero Ramón Arroyo y su versión ficticia, interpretada por Rovira, se intercalan con el fin de llegar a través de la historia real allá donde las cualidades audiovisuales no pueden.

 Por encima de la mediocridad que impera en 100 metros destacan los encuentros entre enfermos, con unos excelentes David Verdaguer y Bruno Bergonzini encarnando una pareja antagónica y turbadora. Karra Elejalde, por su parte, parece inconscientemente entregado a un metapersonaje que recorriera hitos de su filmografía previa como Airbag (Juanma Bajo Ulloa, 1997), Año Mariano ( Karra Elejalde y Fernando Guillén Cuervo, 2000) u Ocho apellidos vascos ( Emilio Martínez-Lázaro, 2014).

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