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Turismo con denominación

Las distintas zonas vinícolas pueden ser un atractivo destino para nuestras escapadas. Recorremos las provincias con más opciones. 

El vino y las escapadas, un su­gerente binomio al que es difí­cil resistirse. El vino enaltece con un sinfín de sabores y sensacio­nes cada momento de disfrute, así que ¿por qué no elegir algu­na de las denominaciones de ori­gen de nuestro país para pasar un fin de semana inolvidable?

Tarragona, la provincia con más denominaciones, nos invita a co­marcas como Conca de Barberá, con vinos frescos y ligeros per­fectos para descubrir la Ruta del Cister que la atraviesa. Los tintos de Montsant, sus blancos singu­lares y sus intensos rosados, certificarán que paisaje y vino van de la mano si nos adentra­mos en la ruta que une Pradell de la Teixeta con Falset. Priorat, con sus tintos de uva cariñena, cuen­ta con la implacable belleza del Monsant, la vertiginosa Siurana y la cartuja de Scala Dei, alma de una tierra en la que han conflui­do culturas milenarias. Terra Alta, uno de los parajes más vírgenes de la Cataluña interior, marida a la perfección con sus blancos recios, sus vinos dulces y su mis­tela. ¿Qué tal una ruta desde la Tarraco Romana hasta las bode­gas modernistas del Alt Camp? La DO Tarragona tiene blancos moderados y paisajes de belle­za indescriptible. En el Penedès, sus insuperables cavas y sus blancos aromáticos bien mere­cen compartirse con una tierra repleta de monasterios, castillos y leyendas, que se extiende has­ta la vecina Barcelona.

Esta, por cierto, es otra de las provincias con más denominaciones, cinco, ya que a la de Penedès suma las de Cava y Cataluña –presentes en varias provincias– además de los vinos de Alella (la denomi­nación más antigua y pequeña) y Pla de Bages, que con sus tin­tos afrutados y su media monta­ña no dejan indiferente. Cinco zo­nas podemos encontrar también en Valladolid, que además de Ribera del Duero y Rueda, aco­ge otras tres que se extienden hasta las provincias de Palencia, Zamora y León (belleza asegu­rada), y Santa Cruz de Tenerife, cuya variedad vinícola, con los Abona y Tacoronte-Acentejo en la isla mayor y denominaciones propias en las demás islas, ofre­ce una forma distinta de disfru­tar del paraíso canario.

Fecha de actualización: 07/05/2018