La ruta de Carlos V, un paseo imperial

De Laredo al monasterio de Yuste

El emperador Carlos I de España y V de Alemania pasó su vida a caballo entre nuestro país y Flandes. En 1956 emprende su último viaje desde Bruselas hasta su retiro definitivo en el extremeño monasterio de Yuste, un viaje que se ha constituido en recorrido turístico y cultural: la ruta del Emperador Carlos V. Recorremos los municipios más destacados entre Laredo, donde desembarcó el rey, a la comarca de la Vera.
 

Nieto de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, los Reyes Católicos, y de Maximiliano I y María de Borgoña; hijo de Felipe “el hermoso” y Juana “la loca” y padre de Felipe II, la vida de Carlos V, el rey-emperador cuya vida se ha convertido en serie de televisión, no empezó como cabría esperar en alguien con un árbol genealógico tan “real”: se cuenta que vino al mundo en una letrina mientras en el palacio en que residían sus padres se celebraba una gran fiesta. Los acontecimientos inesperados en su vida no acabaron ahí. La temprana muerte de su padre y la incapacidad de su madre para reinar le convirtieron en heredero a la corona castellana con sólo 7 años, en rey de Castilla a los 16, de Aragón poco después y en emperador del Sacro Imperio Romano Germano a los 20.

En sus 40 años de reinado en nuestro país Carlos viajó con frecuencia a la península desde Gante, pero ningún viaje ha sido tan recordado y conmemorado como el último, el que hoy conocemos popularmente como la ruta de Carlos V.

Corría el año 1556 cuando el emperador decide abdicar en su hijo, Felipe II, dejar Bruselas e iniciar una travesía hasta España para retirarse en la localidad cacereña de Cuacos de Yuste, donde se estaba construyendo un palacio junto a su monasterio para disfrutar de una vida más espiritual. El 28 de septiembre desembarca en Laredo e inicia una ruta que le llevará atravesando Cantabria, la actual Castilla-León y Extremadura pernoctando en más de 30 municipios que aún recuerda el paso de la comitiva por sus calles. Laredo, Colindres, Limpias, Ampuero, Rasines, Ramales de la Victoria y Soba, en Cantabria; Lanestosa, en Vizcaya; Agüero, Medina de Pomar, Pesadas de Burgos, Hontomín, Burgos y Celada del Camino, en Burgos; Palenzuela, Torquemada y Dueñas, en Palencia; Cabezón de Pisuerga, Valladolid, Valdestillas, Medina del Campo, en Valladolid; Peñaranda de Bracamonte, Alaraz, Gallegos de Solmirón y Puente Angosto, en Salamanca; Barco de Ávila, en Ávila y Tornavacas, Jarandilla de la Vera y Cuacos de Yuste, en Cáceres son las paradas de esta ruta. Recorremos 17 de estas localidades y te descubrimos los puntos más bellos de cada una.

Laredo

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

En su preciosa playa de Salvé, con cuatro kilómetros de finísima y blanca arena, desembarcó Carlos V un 28 de septiembre de 1556. Este municipio cántabro había sido muy importante ya en la época de sus abuelos, los Reyes Católicos, puesto que contaba con el puerto más cercano a Castilla y de él partió su madre, Juana de Castilla, para casarse con su marido, el archiduque Felipe.

No te pierdas las zonas de la Puebla Vieja y el arrabal, declarados conjunto histórico artístico en 1970 y que conserva no sólo la estructura de un barrio medieval, sino buenas muestras de arquitecturas de esta época, además de restos de una muralla con sus puertas. Visita también la iglesia gótica de Santa María de la Asunción, el convento de San Francisco y la iglesia de Santa Catalina, conocida como San Martín pues en ella se reunía la cofradía de pescadores que honraba a este santo.

Más información en www.laredoturismo.es

Colindres

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Esta preciosa localidad cántabra se sitúa en la ría del Asón, lo que la convierte en un entorno con una variedad paisajística impresionante donde conviven marismas y estuarios con zonas montañosas, como el Monte de Colindres y donde habitan una amplia variedad de aves y grandes superficies de eucaliptos, castaños, encinas, fresnos y arces. De uno de sus astilleros, el de Falgote, salió “La Pinta”, una de las carabelas en que viajó Colón a América, y se cree que también “La Santa María”.

Carlos V tenía especial cariño a este pueblo y en 1544 ordenó la construcción de un hospital de peregrinos pues por sus calles pasa el Camino de Santiago. La flamenca Bárbara Blomberg, madre de Juan de Austria, hijo bastardo de Carlos V, se retiró a Colindres al morir su hijo.

Visitad la iglesia de San Juan, el Palacio del Condestable, la Casa de Cultura y sus preciosos montes y senderos.

Más información en www.colindres.es

Ramales de la Victoria

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Montañas, grutas, grandes bosques y una amplia variedad de flora y fauna son los principales atractivos de Ramales de la Victoria, un pueblo rodeado de montañas de roca caliza de grandes dimensiones donde encontramos importantes restos arqueológicos.

Subid a lo alto del Pico San Vicente, de casi 1000 metros de altura, y disfrutad de las espectaculares vistas que ofrece; adentraos en la Cueva de Covalanas, que forma parte de las Cuevas de Altamira, consideradas Patrimonio de la Humanidad; perdeos entre encinas, fresnos, olmos, castaños y robles y, con suerte, contemplad ejemplares de jabalíes, corzos, lobos, buitres y milanos o pescad salmones y truchas.

Más información en www.aytoramales.org

Soba

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Última parada del emperador Carlos V en Cantabria, Soba agrupa el 25% de las grandes cuevas de esta Comunidad Autónoma con 74 simas y cuevas.

No os perdáis el Parque Natural de los Collados del Asón, donde nacen los ríos Gándara y Asón y el macizo calizo, con valles de origen glaciar, en el que surgen, además de importantes bosques de hayas, robles y encinas. Caminad entre cabañas pasiegas y buenos ejemplos de arquitectura popular y religiosa y ver yacimientos arqueológicos y restos medievales.

Más información en www.soba.es

Lanestosa

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Esta pequeña villa de Vizcaya, una de las primeras fundadas en la zona y la única vasca en que pernoctó Carlos V, se sitúa en un estrecho valle con fuertes pendientes desde las cumbres de La Mortera y Peña del Moro a la zona del río Calera.

Su entramado urbano está lleno de calles estrechas y rectas con suelo empedrado que responder a la estética medieval y conservan importantes ejemplos de arquitectura de esta época junto con regios palacios y casas de los siglos XVII y XVIII con grandes balconadas llenas de flores.

Más información en www.lanestosa.net

Medina de Pomar

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Carlos V descansó en esta villa burgalesa a causa de una gastroenteritis, aunque no se sabe con exactitud en qué edificio, pudo ser en el Hospital de la Vera Cruz, la Casa de la Cadena o el alcázar.

Situada en el centro de la comarca de las Merindades, en su entorno contrastan los paisajes ribereños con las escarpadas laderas y las superficies llanas donde abundan los cultivos de cereales, verduras y hortalizas. Accede al pueblo por las murallas y observa el trazado medieval de sus calles. No te pierdas el monasterio de Santa Clara, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, el convento de San Pedro de la misericordia o la parroquia de Santa Cruz, todos ellos de gran interés cultural.

Más información en www.medinadepomar.org

Burgos

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

En la capital Carlos V es recibido con grandes honores, algo especialmente importante para él pues Burgos fue una de las zonas que se sumó a la revuelta comunera contra el emperador años antes.

Para ganarse su perdón se diseña y construye una de las 12 puertas medievales que dan acceso a la ciudad en su honor, concretamente el Arco de Santa María, que da acceso a la catedral desde el río Arlanzón.

Es precisamente la catedral el monumento más bello que visitar en Burgos. Espectacular muestra de arte gótico, está considerada Patrimonio de la Humanidad desde 1984. Pagar la entrada y la visita de más de una hora por su interior merecen, y mucho, la pena.

Recorre también la muralla y disfruta de las zonas verdes junto al Arlanzón.

Más información en www.turismoburgos.org

Dueñas

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Conjunto histórico-artístico desde 1967 gracias a los acontecimientos desarrollados en sus calles y sus manifestaciones artísticas, cuevas y bodegas, esta villa palentina tiene un especial significado para Carlos V. Su abuelo, Fernando de Aragón, se hospedó en ella antes de casarse con Isabel de Castilla; además, los Reyes Católicos pasaron sus primeros meses de matrimonio en ella, Juana I y Felipe el Hermoso la visitaron antes de ser proclamados reyes y él mismo recorrió sus calles en múltiples ocasiones.

Se encuentra entre la frontera de Tierra de Campos y El Cerrato, por lo que lo más interesante para el visitante son las vistas desde sus cerros.

Cabezón de Pisuerga

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

La primera parada vallisoletana de la Ruta de Carlos V fue el escenario en que el emperador conoció a Carlos de Austria, el débil y enfermizo hijo de Felipe II heredero a la corona que jamás llegó a reinar.

La ribera, los cortados, las bodegas, las casas-cueva, las casas blasonadas y el Canal de Castilla merecen una visita pausada por esta villa. No te pierdas tampoco algunos de sus edificios más importantes, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, el puente de origen romano y sustituido en la Edad Media y reformado en el siglo XVII y el monasterio de Palezuelos, fundado en el siglo XIII.

Más información en cabezondepisuerga.es

Valladolid

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Carlos V hizo de Valladolid capital política y fue la capital del imperio español entre 1601 y 1606, hasta que esta función pasó a Madrid.

Gastronomía, patrimonio e historia se dan la mano en una ciudad donde no puedes dejar de visitar la iglesia de San Juan de Letrán, de estilo barroco, el convento de agustinos filipinos; la Plaza de Colón donde verás el monumento al descubrimiento de América y la pintoresca Acera de Recoletos, que reúne ejemplos de preciosas edificaciones de final del siglo XIX y principios del XX.

Por supuesto, la Catedral es parada obligatoria junto con la plaza del vallisotelano más internacional, José Zorrilla. Visita la oficina de turismo donde te enseñarán muchos rincones más donde disfrutar.

Más información en www.valladolid.es

Medina del Campo

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Por sorprendente que parezca, Carlos V no se hospedó en el precioso Castillo de la Mota a su paso por Medina del Campo, un castillo con una importante carga familiar ya que en él permaneció largas temporadas Juana la Loca y murió la reina Isabel La Católica.

Además de esta edificación fortificada, visita la colegiata de San Antolín, construida en la etapa final del gótico pero con modificaciones posteriores. En su interior se custodia el pendón de los Reyes Católicos, un retablo plateresco y preciosas capillas con obras de Alberto de Churriguera y Juan de Juni.

Más información en www.turismomedina.net

Peñaranda de Bracamonte

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Esta localidad recibió al emperador a su llegada a la provincia de Salamanca. El turismo de Peñaranda se concentra en torno a sus tres plazas, la de Martínez Soler, la de la Constitución y la de España, de estructura rectangular muy alargada y porticadas y donde se encuentran importantes monumentos, como la iglesia de San Miguel, el edificio del ayuntamiento, el antiguo palacio de los Bracamonte, el templete y la antigua cárcel.

Capítulo aparte merece el conjunto formado por la iglesia y el convento de las madres carmelitas, de estilo barroco y que conserva la mejor colección de pintura italiana renacentista y bronces napolitanos de la provincia.

Más información en www.bracamonte.info

Puente del Congosto

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Situado en la comarca de Guijuelo y la subcomarca del Alto Tormes, hay dos edificios que destacan especialmente en esta localidad salmantina. Por un lado, la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de estilo gótico y construida en el siglo XVI. Especialmente bellas son las bóvedas de crucería del altar mayor y su retablo central, revestido con láminas de papel de oro.

Y por otro el castillo de los Dávila, donde se hallaba Isabel La Católica cuando le comunicaron el fallecimiento de su hijo y heredero y con planta de hexágono irregular.

Más información en puentedelcongosto.blogspot.com

Barco de Ávila

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Situado en el límite de Salamanca, Cáceres y Ávila y en las inmediaciones de la sierra de Gredos, el Tormes baña esta preciosa tierra abulense y lo cruza un puente de la Edad Media que conduce a su igualmente bella ermita del Cristo.

Su iglesia de Nuestra Señora de la Asunción recueda en la estética a la Catedral de Ávila y cuenta con un coro de lo más interesante. Visitad también el castillo de Valdercorneja y no dejéis de probar las riquísima judías de Barco.

Más información en www.aytobarcodeavila.com

Tornavacas

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Al alcanzar el puerto de esta villa cacereña, de 1275 metros de altura, un emocionado Carlos V dijo “ya no franquearé otro puerto que el de mi muerte”.

Por sus innumerables curvas descendió el emperador con todo su séquito hasta la villa de Tornavacas, en la cabecera del Valle del Jerte.

Recorre sus calles de suelos empedrados, bebe agua de sus múltiples y fresquísimas fuentes y visita la iglesia de estilo barroco dedicada a Nuestra Señora de la Asunción y su Cristo del Perdón, atribuido según la leyenda a una obra de dos ángeles.

Más información en www.tornavacas.es

Jarandilla de la Vera

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

El Castillo de los condes de Oropesa, hoy convertido en Parador Nacional, sirvió de hogar a Carlos V hasta que se concluyeron las obras de su palacio junto al monasterio de Yuste.

Jarandilla destaca por la belleza de sus paisajes; corazón de la comarca de la Vera, está regada de bosques frondosos de robles, castaños y encinas y matorrales de tomillos, brezos y jaras que dan a tus paseos un aroma único.

El agua es otro elemento importante en Jarandilla. Las gargantas de Jaranda y Jarandilleja abrazan la ciudad y la llenan de puentes romanos y medievales. No dejes de pasearte por el patio de su Parador Nacional, un auténtico remanso de paz.

Más información en www.jarandilladelavera.es

Cuacos de Yuste

La ruta de Carlos V, un paseo imperial

 

Aunque la villa cuenta con importantes monumentos, como la Casa de la Inquisición, donde vivió el hijo bastardo de Carlos V, Juan de Austria, la iglesia de la Asunción, la ermita de Santa Ana o el cementerio alemán, es el Monasterio en que pasó sus últimos días el emperador el lugar que concentra más interés de los turistas.

El convento actual fue reconstruido sobre las ruinas del viejo, en el que vivió el rey-emperador y fue declarado Patrimonio europeo en 2007. Aunque quería llevar una vida monacal, no convivía con los monjes sino en una casa-palacio de dos plantas aledaña, con cuatro estancias cada una, alrededor de un patio interior. Los aposentos del antiguo rey estaban ubicados junto al coro de la iglesia, para poder asistir a los oficios religiosos sentado en su litera, donde permanecía la mayor parte del tiempo por culpa de sus ataques de gota. En esa habitación falleció dos años después de llegar y fue enterrado en la iglesia para ser trasladados sus restos después al panteón real del Monasterio de El Escorial.

Más información en www.cuacosdeyuste.es

Autor: Laura Jiménez Fecha de publicación: 03/09/2015

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