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Chueca. Ambiente y más

Delimitado por la Gran Vía, el Paseo de Recoletos y las calles de Fernando VI, San Mateo y Fuencarral, el conocido como barrio de Chueca es posiblemente el más cosmopolita de Madrid. Después de una época de profunda degradación (los años 70’s y 80’s fueron testigos de cómo la prostitución y el tráfico y consumo de drogas reinaban en sus calles), el barrio fue, desde finales de los 80’s, objetivo de una comunidad gay que comenzó a adquirir viviendas y locales comerciales para terminar convirtiéndolo en los que es hoy: un espacio urbano alegre, festivo y respetuoso que se ha ganado el apelativo de “Soho madrileño”. Cada mes de junio, la celebración del día del Orgullo Gay lo convierte en destino de cientos de miles de personas que, llegadas de todo el mundo, viven una semana de auténtica y divertida locura. Pero el barrio es también hogar de restaurantes, museos, teatros y salas de arte que lo colocan en la más alta órbita cultural durante todo el año. Entra y disfrútalo.

Dónde comer: cantidad y variedad

En el corazón del barrio se encuentra el restaurante Arce, posiblemente su cota gastronómica más alta; un lugar donde degustar una cocina de mercado elaborada con esmero y con el toque personal del gran Iñaki Camba. A uno pocos metros Bazaar es el abanderado de los restaurantes funcionales, resultones y a buen precio, con grandes ventanales para ver y ser visto. Quien quiera combinar de forma original la cocina tradicional con ideas gastronómicas más creativas debe pasarse por el Hotel Lusso Infantas y, una vez dentro, preguntar por Ex Libris, su cuidado restaurante de cocina mediterránea.

Tepic es un restaurante mexicano, rico, urbano y asequible. Una taquería tan actual como desenfadada en la que se conjuga la visión más cosmopolita del país Azteca con una cocina tradicional muy auténtica en la que destaca la presentación de los platos.  El Cisne Azul rompe la dinámica: frente al decorador de moda, baldosines en la pared y una barra de las de toda la vida; frente a los muebles de diseño, seis mesas de formica; frente a las cocinas de vanguardia, dos fuegos detrás de la barra y "pare usted de contar". Eso sí, un templo al que acuden como posesos los amantes de las setas.

Home Burger Bar se dirige a un público que acude al calor de la auténtica y obvia protagonista de esta historia: la hamburguesa. Confeccionada con carne con certificado de ganadería ecológica de la sierra de Ávila, y preparada con una combinación a partes iguales de gusto y sentido común. La cocina transalpina encuentra en  Più di Prima un espacio de aire burgués, al estilo de los comedores clásicos crecidos en la primera mitad del siglo XX, para una cocina burguesa, sin dobleces, dotada del refinamiento y la flexibilidad que distingue el trabajo de las grandes cocineras italianas. Recetas de días de fiesta para una cocina que muestra más de un camino.

Sobrino del Café de París y primo hermano de El Pepinillo de Barquillo, El Bogavante de Almirante se ha propuesto hacer asequibles los mariscos del día y sorprender con una carta heterogénea que asimila el espíritu de bistrot, trattorías, tabernas y cervecerías. Mientras ajusta su oferta, goza ya de bastante famoseo.

Tampoco deberías de dejar de pasar por Bocaíto, andaluz imprescindible; por el Extremadura, también en la calle Libertad y todo un oasis de tradición entre tanto moderneo; por La Casa dei Pazzi, casa de comidas caseras italianas; por La Candelita, de espíritu y sabores caribeños; por La Tasca de Figueroa y su empeño por recuperar el espacio de la cocina de mercado en la zona; por Casa Gades , el clásico que ha visto pasar por sus comedores a varias generaciones de madrileños sin variar apenas la esencia de su propuesta; por La Galette 2, uno de los románticos inevitables ni por La Kitchen y su bóveda de ladrillos blancos. 

Una noche en Chueca

Bogui Jazz & Club ofrece ambiente de jazz clandestino repartido en dos plantas con cierto toque decadente que resulta del agrado de un público amante de la música y de este tipo de atmósferas. Los conciertos empiezan a las 21.30 h., con dos pases hasta la medianoche. La oferta musical se completa con actuaciones de pequeño formato y djs los viernes y sábados. Bajando por la calle Gravina, lo primero que se ve al fondo es el luminoso de Black and White. Cualquiera que haya pasado por el ambiente en Madrid ha tenido que hacer escala en este veteranísimo local que ha escrito su nombre con letras de oro en las noches de ChuecaBristol Bar, el espacio más 'brit' de la capital, con la mejor carta de ginebras de la zona centro, se ha inspirado en Winston Churchill para rediseñar el comedor y convertirlo en el Churchill Lounge, un lugar donde puedes comer, picar o tomarte un gin tonic a cualquier hora del día. 

Podemos definir  Diurno como un videoclub gourmet o un drugstore cultural. Tomar un café, comer, llevarte un snack o alquilar una película (disponen de una magnifica selección de títulos) mañana, tarde y noche, y en un ambiente cool que recuerda, con su decoración elegante, sobria y austera, al racionalismo del Berlín de los años 30. En la plaza Vázquez de Mella, la terraza del Room Mate Óscar es una de las más divertidas y cosmopolitas de la ciudad, incluso en invierno. Tras una remodelación, se ha convertido en un espacio permanente de tarde y noche  en el que puedes tomarte un cóctel, una copa o un refrigerio con el skyline de la ciudad como telón de fondo.

Otros locales de referencia son el legendario e inevitable Museo ChicoteLiquid, frente a la Plaza del Rey en el que encontrarás ‘ambiente’ internacional; el recogido y cálido Café Belén en la calle homónima; el Café Figueroa y sus clásicos a la vez que renovados aires en la calle Hortaleza; el Gin Crooner Bar del Mercado de la Reina y su elegancia años 20; El mítico Libertad 8, que sigue dando cancha a cantautores, poetas y todo aquel que tenga algo que decir; The Paso, referencia ineludible para la tribu de los osos; y para las chicas… Fulanita de Tal.

Teatro de todos y para todos

Las artes escénicas se mueven en el barrio de Chueca al ritmo que marcan las tendencias culturales del momento. En sus calles, veteranos de la escena madrileña conviven con salas alternativas, programando en cualquier caso propuestas atractivas para un público abierto y diverso que exprime al máximo todas las oportunidades que ofrece la capital. El Teatro Infanta Isabel, en la céntrica calle Barquillo, data de principios del siglo pasado y es uno de los más emblemáticos de Madrid. Después de un tiempo de cierto ostracismo, ahora acoge estrenos con actores de renombre y obras infantiles, además de monólogos esporádicos.

Otro de los puntos neurálgicos de la zona es el Teatro María Guerrero. Perteneciente al Centro Dramático Nacional junto al Valle-Inclán, ha pasado por numerosas remodelaciones desde su inauguración allá por 1885. Actualmente, es el lugar elegido para el estreno nacional de montajes escritos y dirigidos por dramaturgos de prestigio, sin olvidar la presencia de compañías extranjeras y ciclos para dar a conocer nuevas tendencias artísticas. Cuenta con una sala principal y una sala secundaria de menor aforo, la Sala de la Princesa, especialmente diseñada para espectáculos de pequeño formato. El María Guerrero está declarado Bien de Interés Cultural y ofrece visitas guiadas.

Pero donde de verdad se aprecia el carácter cosmopolita de Chueca es en los espacios alternativos. La  Sala Azarte es un centro de exhibición teatral, pero también de creación y formación de artistas teatrales. Su programa incluye citas de todos los géneros, desde la comedia al drama, pasando por el musical y el teatro de compromiso social. Algunos de estos montajes de jóvenes compañías han logrado saltar a escenarios comerciales.

Espacios para la creatividad

Céntrica, alegre y abierta a las tendencias, esta zona ubicada dentro del barrio de Justicia se presta a la creatividad. Así lo demuestran las numerosas iniciativas y galerías de arte que hay en sus calles, en las que también podemos encontrar algunos interesantes museos de estilo más clásico.

En su parte norte, colindando con Malasaña, el Museo de Historia de Madrid, con su espléndida portada barroca, y el Museo del Romanticismo aportan la pincelada académica y tradicional del lugar.

Bajando por la calle Fernando VI, donde se puede apreciar la fachada del Palacio Longoria, edificio modernista en el que se ubica la Sociedad General de Autores, nos alejamos un poco hacia la Plaza de Colón, y encontramos otro espacio de corte completamente diferente para los que buscan un rato divertido en familia o con amigos contemplando las figuras del Museo de Cera.

Muy cerca, la Fundación Mapfre suele ofrecer, en su sala de Bárbara de Braganza, buenas exposiciones de fotografía y, en su inmueble de Recoletos, unas completas retrospectivas de grandes artistas.

Si continuamos recorriendo el perímetro por esta acera del Paseo de Recoletos, dejando en la de enfrente grandes instituciones correspondientes al barrio de Salamanca y, más allá, al de Retiro y Sol, llegamos hasta la madrileña calle Alcalá donde, tras pasar el Palacio de Buenavista, en el que hallamos el Cuartel General del Ejército, damos con el edificio de las Cariátides, actual sede del Instituto Cervantes, en la que suelen tener lugar muestras relacionadas con nuestra literatura.

A la altura de la Iglesia de San José, torcemos por la Gran Vía y vamos pasando por  la tienda de Loewe, que ofrece a veces pequeñas exposiciones en su ‘showroom’ de arte, la editorial de grabado y escultura Taller del Prado, que expone de forma permanente obra gráfica contemporánea, o el Casino de Madrid, en cuyas paredes interiores podemos ver imágenes históricas de esta mítica calle, hasta llegar al emblemático edificio del Espacio Fundación Telefónica, en el que la tecnología y el arte se conjugan mostrando ejemplos de la nueva cultura del siglo XXI.

Nos adentramos en el barrio y, entre espacios como el de La Sede del Colegio Oficial de Arquitectos o el de la Fundación Fondo Internacional de las Artes, encontramos gran número de galerías, con nombres de referencia en el mundo artístico de nuestro país, como Juana de Aizpuru, y atractivas propuestas, como The Malone Studio que, junto a la asociación cultural Allstart y otros locales, organiza Chueca 108 Creative Festival, un encuentro periódico en diferentes sitios entre diseñadores, comerciantes y visitantes con una variada programación que incluye exposiciones, 'performances', talleres, degustaciones y mucho más.

Mad is Mad, Pelayo47, Mondo Galería, EspacioBrut, Lucía Mendoza, Antonio de Suñer, Fúcares, Casado Santapau, Antonio Machón, La Caja Negra, Panta Rhei, 6mas1, AC Gallery, Utopía Parkway, Elba Benítez, Heinrich Ehrhardt, Dionís Bennassar, Max Estrella o el Espacio Trapézio, dentro del Mercado de San Antón, son sólo algunos sitios más de la larga lista de lugares dedicados a mostrar lo que se cuece en el arte actual.

Autor: Guía del Ocio Fecha de actualización: 08/06/2015