10 películas que te invitan a salir de casa y descubrir mundo

Aunque la situación actual sólo nos permite alejarnos 1 kilómetro a la redonda de nuestra casa, te recomendamos unas cuantas películas que alimentarán tu espíritu aventurero y explorador. 

A mayor escala que nosotros estos días, los protagonistas de estas películas también experimentaron ese momento, casi mágico, de salir del pequeño espacio en el que transcurría su vida y descubrir un nuevo mundo. Mientras en nuestro caso pueden ser calles, rincones o parques que ni siquiera sabíamos que existían alrededor de nuestra casa, en estos largometrajes (en su mayoría relatos de redención y autodescubrimiento) nos encontramos con espectaculares paisajes de lugares de ensueño, desde la siempre fascinante India, hasta las playas de Thailandia, pasando por el vasto desierto australiano, la verde y hermosa Latinoamérica, la salvaje e indómita naturaleza norteamericana o una de nuestras joyas más preciadas: el Camino de Santiago. Destinos todos ellos a los que, esperamos, nos pueda llevar pronto nuestro espíritu aventurero. 

La vida secreta de Walter Mitty (2013), de Ben Stiller

Ben Stiller, un tipo tan sobrevalorado en su faceta de actor, como infravalorado en la de director, doblaba funciones en este remake del clásico homónimo de 1947. Con la novela de James Thurber como referencia, La vida secreta de Walter Mitty adaptaba la historia a nuestros días para contar la epopeya de un anodino encargado del departamento fotográfico de la mítica revista Life (Stiller) con la asombrosa capacidad de evadirse a través de vívidas ensoñaciones donde es poco menos que un superhéroe. El amor por su compañera de trabajo ( Kristen Wiig) le animaba a embarcarse en su primera aventura real: un viaje a través de medio mundo para encontrar a un fotógrafo ( Sean Penn) del que depende la última portada. Espectaculares paisajes y un sentido del humor más sutil del habitual en Stiller dotan de encanto este film donde, cómo no podía ser de otro modo, el personaje principal termina por descubrirse a sí mismo.

Thelma y Louise (1991), de Ridley Scott

En una de sus películas más recordadas, Ridley Scott reafirmaba su predilección por los fuertes personajes femeninos con esta road movie protagonizada por unas inmensas Geena Davis (en el papel de una mujer desencantada con su vida y su matrimonio) y Susan Sarandon (como una camarera de espíritu libre). Las dos se embarcaban en un viaje para descubrir nuevos lugares y escapar de la rutina. Lo conseguían a base de bien, tanto que una serie de desafortunados acontecimientos las convertían en las fugitivas más buscadas de América. Con su habitual concepción del ritmo y la estética, Scott firmaba un icónico largometraje, pionero en su forma de invocar el feminismo, donde el único "pedazo de carne" que lucía palmito era un, por aquel entonces, semidesconocido Brad Pitt.

Viaje a Darjeeling (2007), de Wes Anderson

Wes Anderson terminaba de pulir su inconfundible estilo en esta dramedia protagonizada por tres hermanos ( Owen Wilson, Adrien Brody y Jason Schwartzman) que, tras años sin apenas dirigirse la palabra, vuelven a reunirse con motivo de la muerte de su padre. El encuentro les motivará para volver a estrechar lazos, de manera que decidirán viajar a través del Darjeeling Limited, el tren que recorre la India de un extremo a otro. Por supuesto, el trayecto no saldrá como estaba previsto, dando lugar a una aventura transformadora con infinidad de vicisitudes que sólo podrían salir de la genial y excéntrica mente de Anderson.

Come, reza, ama (2010), de Ryan Murphy

En un momento de su carrera en que no necesitaba demostrar nada, Julia Roberts protagonizó esta pseudoespiritual película de autoayuda basada en la biografía de Elizabeth Gilbert. De incuestionable vocación empoderadora (pero la misma profundidad emocional que una revista de la consulta del dentista), Come, reza, ama nos contaba el viaje de una mujer de aparente vida perfecta que, sin embargo, decidía romper con todo en busca de su auténtica realización personal. En sus idílicas aventuras a lo largo del globo (con parada en Italia, India, Bali e Indonesia... ahí es nada) se conocería a sí misma y a unos cuantos personajes, entre ellos un Javier Bardem que quizá se pregunte todavía cómo ha llegado este crédito a su filmografía.

Diarios de motocicleta (2004), de Walter Salles

Mucho antes de ser el Ché, ideólogo y comandante de la revolución cubana, así como icónico rostro de infinidad de merchandising, Ernesto Guevara fue un joven estudiante de medicina que, a los 23 años, decidió subirse a su vieja Norton de 500 cc junto a su gran amigo Alberto Granado y viajar a través de América Latina. Este inspirador y transformador periplo de 7 meses, que le sirvió para entrar en contacto con las clases más golpeadas por la desigualdad y a empezar a definir sus ideas políticas y su espíritu revolucionario, se convirtió en película de la mano de Walter Salles, que en Diarios de motocicleta firmó un relato tan hermoso por los impresionantes paisajes en que transcurre, como devastador por la terrible situación de quienes lo habitan. Gael García Bernal y Rodrigo de la Serna, como Guevara y Granado, respectivamente, firman grandiosas interpretaciones.

El viaje de tu vida (2013), de John Curran

Durante dos años, Robyn Davidson se preparó concienciudamente para llevar a cabo uno de los mayores retos de supervivencia del mundo: atravesar el desierto australiano. Con la única compañía de su perro y cuatro camellos, Davidson no sólo lo consiguió, sino que además contó su experiencia en un libro que, a la postre, se convirtió en todo un best seller. Esta historia, como no podía ser de otro modo, terminó dando el salto a la gran pantalla. John Curran dirigió y Mia Wasikowska (en una formidable interpretación) dio vida a la protagonista de esta épica y fascinante aventura en una película que, además, cuenta cómo fue el romance entre Davidson y el fotógrafo de National Geographic encargado de inmortalizar la gesta, Rick Smolan ( Adam Driver en el film).

Hacia rutas salvajes (2007), de Sean Penn

En su cuarto (y aplaudido) largometraje detrás de las cámaras, Sean Penn se atrevía con la difícil tarea de hacer justicia al libro de Jon Krakauer, escrita a partir del diario de Christopher McCandless, un joven que un día cedió todas sus posesiones a la beneficencia y se embarcó en un viaje a través de la salvaje Alaska para encontrar el sentido de su existencia. Este inspirador relato de libertad y autodescubrimiento protagonizado por Emile Hirsch debe gran parte de su encanto a la labor de Penn y, sobre todo, su director de fotografía, Eric Gautier, que consiguen captar la inmensa belleza de los paisajes y transmitir al espectador esa sensación de respirar aire fresco y notar el calor del sol, sólo equiparable a la de nuestra primera expedición después del confinamiento.

La playa (2000), de Danny Boyle

Vapuleada en su día por la crítica (tanto que Leonardo DiCaprio se tomó un tiempo sabático), pero hoy en día película de culto, La playa narraba la historia de un joven ávido de experiencias nuevas (DiCaprio) que decide hacer un viaje como mochilero por Tailandia, y cuyo camino le termina llevando hasta una mítica isla aislada del resto de la civilización. Con su habitual estilo efectista, Danny Boyle filmaba una película entre la aventura tenebrosa a lo Apocalypse Now, la denuncia social y un anuncio de Calvin Klein. Lo mejor, sin duda, los impresionantes paisajes de Phuket y Phi Phi Leh.

El camino (2010), de Emilio Estévez

Emilio Estévez, el hijo menos díscolo de Martin Sheen (cuyo nombre real, Ramón Estévez, delata sus raíces españolas), decidió plasmar en la gran pantalla las historias que le había contado su progenitor sobre el Camino de Santiago. Como en sus anteriores incursiones detrás de la cámara, Estévez decidió tirar de lazos familiares y convirtió a Sheen en protagonista de esta coproducción entre España y EE.UU. donde un reputado oftalmólogo recibe la terrible noticia de que su hijo ha muerto en los Pirineos y, cuando descubre que éste pretendía peregrinar hasta Santiago de Compostela, decide hacerlo en su lugar. A pesar del sentimentalismo y el rutinario relato de superación y descubrimiento personal, El camino no sería mal vehículo de promoción para fomentar el turismo, tanto interior como exterior, en estos tiempos inciertos.

Alma salvaje (2014), de Jean-Marc Vallée

Laura Dern y Reese Witherspoon (esta última, como protagonista) cosecharon sendas nominaciones al Oscar por sus magníficas interpretaciones en este drama de superación basado en hechos reales y dirigido por Jean-Marc Vallée. En Alma salvaje, Witherspoon interpreta a Cheryl Strayed, una mujer que, sin experiencia previa, decidió sacudirse sus dramas personales (la muerte de su madre, la adicción a la heroína y un divorcio) y recorrer 1.600 kilómetros del Sendero Macizo del Pacífico, una exigente ruta a través de la naturaleza desde el desierto de Mojave hasta el Noroeste de la costa del Pacífico, para luego inmortalizar la experiencia en una biografía superventas. Espectaculares paisajes se intercalan con (quizá demasiados) flashbacks en este inspirador relato de superación y redención.

Autor: Guía del Ocio Fecha de actualización: 06/05/2020

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